Viviendo una experiencia.

Viviendo una experiencia.

No se trata de una salida turística, ni de un tour. Una experiencia es vivir, sentir, tocar, soñar…ser.

 

En la actualidad, los turistas buscan  activar sus sentidos y hasta extremar sus emociones. Buscan vivir una experiencia.

 

Esto implica que el visitante se involucre activamente, y que además se integre tanto el intelecto como 

los sentimientos; y no únicamente al momento de vivir la experiencia sino también antes y después.

 

Ofrecer una experiencia no significa hacer cosas necesariamente llamativas y costosas, sino que ante todo es escuchar al cliente e identificar sus expectativas: que quiere hacer realmente, que está buscando, que sensaciones quiere sentir.

 

Requiere de un especial cuidado en la calidad del servicio, en la integración del equipo de trabajo y sin duda que cada uno disfrute lo que hace para que al fin, la sonrisa nuestra y la de quien nos visita sea auténtica. 

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